Duración: 129 min. aprox
Género:Drama - Suspenso
Director:Nicole Garcia
Reparto:Daniel Auteuil, Géraldine Pailhas, François Cluzet, Emmanuelle Devos, Bernard Fresson, Alice Fauvet.
Hace diez años los diarios informaron sobre el caso real en el que se inspira El adversario: Jean-Claude Romand, un hombre que había fingido durante años ser médico de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, culmina una vida de estafas y mentiras matando a toda su familia cuando sabe que por fin va a ser descubierto. En este mismo personaje se basó Laurent Cantet para su película El empleo del tiempo. Pero la directora Nicole Garcia realiza un film muy lejano al de Cantet.
Por tratarse de un sonado caso policial que permanece en la memoria colectiva, el film comienza por el desenlace, con la llegada del protagonista a su hogar, sucio y desaliñado. Allí nadie le responde y él recoge del suelo restos de violencia. Con esos mínimos gestos sabemos que la tragedia ya ocurrió. A partir de entonces, varios flashbacks reconstruyen la historia, en una vuelta hacia distintas zonas del pasado reciente, mientras que algunos flashforwards nos llevan al futuro de la investigación, en bifurcaciones del tiempo que estructuran magistralmente el relato.
En la primera escena, el protagonista lleva un traje manchado. Todo el film se constituye en una profunda reflexión sobre esa mancha, sobre la mentira y el Secreto indecible que cualquier ser humano guarda para sí. Garcia maneja y sostiene el suspenso en tanto transmite el dolor, la desesperación y a la vez el deseo de que la verdad salga a la luz. Durante todo el film, sentimos el peso que acarrea lo oculto y la necesidad de compartirlo. Ya decía Hitchcock que el suspenso muchas veces reside en que el espectador sepa qué está sucediendo mientras los personajes no se enteran. La máscara de Daniel Auteuil es el pilar que soporta esa angustia, su rostro impávido y también vulnerable bajo el peso del secreto, a veces descompuesto tras la máscara de un silencio que reprime el grito. Auteuil demuestra ser uno de los mejores actores del momento y puede calzar cualquier traje, de cualquier género. El otro puntal del suspenso es la música de Angelo Badalamenti, quien aprendió con David Lynch a sostener y prolongar la carga emocional de una situación.
Garcia (Place Vendôme) también elabora en su cine una crítica a la sociedad burguesa. Para mantener una situación falsa durante tanto tiempo es necesario un entorno que lo permita: gente que no quiere saber o no supo ver, como dice ese amigo durante un interrogatorio escalofriante, y presiones sociales que empujan al hombre en su descenso.