Hosting Gratis Unlugar.com
Hosting - Registro .Com - Hosting Gratis - Barrio Privado - Mail List - Clasificados Gratis
Promo Hosting Unlugar.com
 

Bagdad Cafe
Cine Club
El caimán


El Caimán

Il Caimano/ Italia - Francia/ 2006


Duración: 108 min.
Género: Comedia Dramatica
Director: Nanni Moretti
Reparto: Silvio Orlando, Margherita Buy, Jasmine Trinca, Michele Placido, Giuliano Montaldo, Antonio Luigi Grimaldi, Paolo Sorrentino.
Premios: Ganadora de 6 Premios David Di Donatello. Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Música.




Nanni Moretti presentó El caimán en la competencia oficial del Festival de Cannes del 2006 (regresando a las pantallas después de 5 años -tiempo que dedicó a participar civilmente en la esfera política de su país-, y de La habitación del hijo, que le había permitido alzarse con la Palma de Oro en el mismo festival). Ya lo había estrenado en Italia poco tiempo antes de una elección general en la que acabó siendo derrotado Silvio Berlusconi, esa especie de mandamás, simplote y millonario, alla Menem, que supo dominar la escena italiana durante los últimos 12 años -aunque desde hace más de 30 maneja los hilos de los negocios y los medios-. Decir que la película es sobre semejante personaje es una aseveración certera pero fácil, superficial y reduccionista. El caimán (así apodó el periodista Franco Cordero al ex Primer Ministro) es otro abordaje del tema que siempre obsesionó al director de Caro Diario y Aprile: los afectos. Y los afectos morettianos pasan por la pareja, los hijos, el cine, la sociedad.

Bruno Bonomo (Silvio Orlando) es un productor de algún viejo éxito del cine clase B (por no decir Z) que busca volver al candelero con una película histórica y de gran presupuesto. En el camino el proyecto comienza a diluirse, y frente a un guión que ni siquiera acaba de leer (y que relata el ascenso meteórico y non sancto de un siniestro personajito demasiado parecido a Il Cavaliere) de una escritora y directora debutante, decide, más por azar e intuición que por convencimiento, abocarse a realizar ese sueño. Mientras tanto su vida personal ha entrado en una crisis de pareja sin retorno; por lo pronto, debe aceptar abandonar el hogar que formó con su esposa Paola (Margherita Buy), procurarse tiempo para compartir con sus hijos y soportar la posibilidad cierta y tangible que su ex tiene de rehacer su vida.

Lo que resulta asombroso es ver cómo los géneros -o los tonos y registros- se derivan, se mezclan, se enciman, amalgamándose sin mayores sobresaltos ni costuras evidentes. De la sátira política al típico costumbrismo italiano, del melodrama a la comedia, de la pintura sociológica al desborde circense, del documental a la ficción. Como evidenciando, quizá, que un solo color es insuficiente para reflejar una situación tan compleja, pero a la vez dando cuenta de la imposibilidad de reconstruir el todo; ahí está, como en espejo, la desesperación de uno de los hijos del protagonista al que vemos en varias oportunidades, y no por casualidad, incapaz de hallar la pieza faltante en el juego de los ladrillitos.

Bellamente filmada y musicalizada, con un resultado final que denota el trabajo en equipo tanto delante como detrás de cámaras, Moretti se da el lujo de construir algunas escenas tornando a lo complejo y profundo de una simpleza mayúscula, como aquella de la despedida tras la firma del divorcio de Bruno y Paola, cada uno en un auto, o el baile de espaldas de varios estamentos del equipo de filmación, mientras suena una música de aires árabes y se está construyendo el decorado, y por atrás se ve pasar el cartel que habla de la justicia, consiguiendo que una (su) cosmovisión del mundo, que no es ni más ni menos que su ideología, se exprese sutilmente. Para acabar con un the end amargo y oscuro que da pavor



>>Volver