Al poco de finalizar la Segunda Guerra Mundial, comienza a vivirse una época marcada por el miedo generalizado a la destrucción mundial. Es el comienzo de la Guerra Fría, del equilibrio del terror y del miedo a una guerra nuclear.
En ese contexto de inquietud llega a la tierra un platillo volante del que desciende un extraterrestre cuya misión es avisar a los gobernantes de la necesidad de trabajar en pos de la paz si no quieren que el planeta sea borrado del sistema solar por aquellas civilizaciones extraterrestres para quien la actitud destructora e incivilizada de los terrícolas también implica un serio peligro.
El día que la tierra se detuvo tiene una buena realización, un buen uso de los efectos especiales y un casting acertado. La película es entretenida y como producto está bien hecho.