Es la historia de un hombre que es despedido de un buen puesto y que, por verguenza y/u orgullo, no se lo cuenta a su familia. Da vueltas por la ciudad inventando historias sobre su hipotético trabajo y su triste imagen no es la de un desocupado si no la de un tipo con mala suerte.
Culposo, cobarde en más de un sentido, el hombre yira y yira tratando de entrar desesperadamente en el sistema que lo expulsó. No hay preguntas en este personaje... sólo ganas de volver. Pide plata prestada a su padre y a sus amigos para emprender un proyecto que sabemos de entrada no funcionará; esto y un eterno dar vueltas es prácticamente todo el film, aunque con algunos detalles hacia el final.